Tratamiento psicoterapéutico en Galdakao

Servicios

Consulte a la Psicóloga Azucena Larrea para el diagnóstico y tratamiento psicoterapéutico en adultos, jóvenes, adolescentes y niños.

En adultos:

Dificultades de relación (paterno/filiales, conyugales, entre hermanos o amigos), dificultades laborales y académicas.
 
Asimismo, atiende casos de alteraciones en afectividad, depresiones, ansiedad, angustia sin agorafobia o con agorafobia, fobia específica, fobia social, de ansiedad generalizada, de ansiedad debido a enfermedad médica o inducido por sustancias, por estrés postraumático.
 
Alteraciones del pensamiento, de la percepción, del sueño, de la conducta alimentaria, de tipo obsesivo compulsivo o de la personalidad.

En niños y adolescentes:

Dificultad del niño y del adolescente en su entorno escuela/familia/sociedad.
 
Alteraciones de inicio en la infancia, la niñez o la adolescencia; del aprendizaje, de la comunicación, por déficit de atención y comportamiento hiperactivo, en la conducta alimentaria, enuresis y alteraciones generalizadas del desarrollo.
 
Para mayor información puede llamar al teléfono 628788332.
Psicóloga Azucena Larrea familia paseando unidos por el bosque

Cuando a un hijo le diagnostican un TDAH.
Trastorno por déficit de atención y/o con hiperactividad

Entrevista realizada por José Félix, director del periódico Crónicas.

Azucena Larrea Urrutia es Psicóloga Especialista en Psicología Clínica. Inició su práctica profesional en 1990 y durante su trayectoria en los Centros de Salud Mental de Osakidetza y en su consulta privada ha tratado a niños y adolescentes diagnosticados de TDAH. Mediante esta entrevista nos acerca a este trastorno, centrándose en las dificultades que implica en el rendimiento escolar de los afectados

¿Qué es el TDAH?
Según el DSM-IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, es un trastorno por déficit de atención con hiperactividad. La característica esencial es un patrón persistente de desatención e hiperactividad-impulsividad. Para su diagnóstico es necesario que cumpla los criterios que aparecen en dicho manual. 


¿Cuando acuden a su consulta estos niños y adolescentes, cómo se encuentran?
Llegan tras haber sido medicados, después de atravesar ellos y sus padres múltiples test y pruebas diagnósticas. Manifiestan un sufrimiento unido a desesperanza, indefensión y desconfianza al no haber encontrado la salida.

Hasta la última década nunca se medicó a estos jóvenes pero ahora es una práctica común. ¿Qué opina de esto?
El departamento vasco de sanidad advirtió en un informe publicado el 03/05/2012 de la “existencia de sobre diagnóstico del TDAH, la falta de consenso en los criterios diagnósticos y de tratamiento, y la excesiva prescripción de fármacos con una eficacia dudosa, que pueden resultar perjudiciales para el desarrollo por sus efectos secundarios”. Deberíamos priorizar el trabajo desde la subjetividad del niño y de sus padres, en lugar de emplear los test o métodos en serie y la medicación indiscriminada.
¿En qué consiste su trabajo?
En profundizar para averiguar el origen del fracaso escolar sin anular la capacidad reflexiva del paciente. Que desde la palabra vaya elaborando lo que le sucede y despliegue sus capacidades para comprender y resolver el sufrimiento.
 
En las primeras sesiones, al preguntar a niños y padres qué les preocupa emerge el hecho de que el bajo rendimiento escolar es un síntoma que manifiesta el sufrimiento del joven por situaciones en su vida: un dolor sin elaborar por el fallecimiento de un ser querido, la enfermedad de un familiar o amigo, dificultades de integración con sus compañeros de clase, la necesidad de detenerse para clarificar qué desean estudiar, la rivalidad fraternal… Afloran también dificultades asociadas a los cambios de su etapa evolutiva.
 
Si no abordamos estas dificultades, no podemos ayudarles a construir una solución duradera. Trabajo en colaboración con los demás profesionales de la salud (psiquiatras, médicos especialistas, pediatras…), con los de centros escolares (profesores, psicólogos orientadores, pedagogos, educadores sociales, educadores infantiles, logopedas, jefes de estudios…) y con los padres.

La fibromialgia

Cada día escuchamos hablar más de la fibromialgia. ¿Cuándo comienza a ser reconocida como una enfermedad?
En 1992, la fibromialgia es reconocida como una enfermedad por la OMS(Organización Mundial de la Salud) y es clasificada con el código M79.7 de la Clasificación Internacional de Enfermedades, en cuya revisión CIE-10 la clasifica dentro de los reumatismos.
 


¿Qué caracteriza a la fibromialgia?
La fibromialgia es una enfermedad que se caracteriza por un dolor muscular crónico de origen desconocido, acompañado de sensación de fatiga y otros síntomas. Un dolor crónico que no responde a los tratamientos analgésicos y que no está claramente establecida su causalidad.

Hay personas que consideran que la única terapia para la fibromialgia es con medicamentos. ¿Qué opina de esto?
Pienso que para poder tratar la fibromialgia es necesaria un acuerdo entre la ciencia médica y la psicología. En muchas ocasiones, es el médico de cabecera o el médico especialista quien deriva o sugiere a los pacientes que sufren de este dolor el que puedan acudir a un tratamiento psicológico.

Tengo la experiencia de compartir esta alianza entre los profesionales de la medicina y los de la psicología clínica en los centros de Salud Mental de Osakidetza y en la consulta privada.

Desde diciembre de 2014 hasta noviembre de 2015 y desde mayo de 2016 hasta la actualidad  atiendo a familiares y pacientes con DCA( Daño Cerebral adquirido) y a familiares y pacientes de Paliativos en el Hospital Gorliz. Tengo compañeros psicólogos clínicos que trabajan en las unidades del dolor de los hospitales
¿En qué consiste su trabajo?
El dolor en la fibromialgia es un acontecimiento que se experimenta en el cuerpo, pero que al mismo tiempo puede estar anudado a un conflicto psíquico no evidente. Hay pacientes que no se quedan con “soy o tengo fibromialgia”, quieren saber acerca del dolor, su síntoma fundamental. En las sesiones pueden hablar del “dolor” desde su subjetividad, pueden hablar de lo propio, de lo singular. 
Cuando no se encuentra una causa que justifique su dolor, al preguntarle al paciente por lo que le había pasado antes de quedarse atrapado por el
dolor corporal, suelen aparecer circunstancias 
traumáticas, la angustia, la tristeza y otros síntomas.

He escuchado decir de algunas de estas personas que tal vez lo que les ocurrió fue que su cuerpo a través del dolor hablaba lo que ellos no pudieron darse cuenta y transmitir con palabras.
Al iniciar el tratamiento psicológico el paciente puede comenzar a desplegar las coordenadas de la aparición del dolor. El tratamiento está orientado a facilitar el proceso de la simbolización. 

Quiero transmitir mi agradecimiento a  los profesionales, colegas, amigos, que a través de sus textos, libros, conferencias, jornadas, conversaciones clínicas, investigaciones… enriquecen mi trabajo con las personas que sufren “dolor”.  También quiero extender mi gratitud a las personas que con su “dolor” me ensañan tanto diariamente.

Azucena Larrea Urrutia
Psicóloga Especialista en Psicología Clínica
R.P.S.:91/16 – Colegiada B1-01148.
C/ Zamakoa nº 23 A Dpto. 5.
Teléfono: 628 788 332.